Al concluir la práctica de actividad física, revisamos nuestras anotaciones y consolidamos lo que aprendimos en las actividades 2 y 10, en relación con el cálculo de nuestro Índice de Masa Corporal (IMC), la Tasa Metabólica Basal (TMB) y nuestro requerimiento calórico diario en función de la actividad física que practicamos regularmente. Para ello, seguimos estas orientaciones: • Recordamos lo aprendido y organizamos nuestra información en la “Ficha de sistematización para análisis”, que se encuentra en la sección “Recursos para mi aprendizaje”. • Luego, analizamos y reflexionamos la información de la ficha de sistematización, que contiene datos sobre cómo nos alimentamos, en relación con el IMC; qué práctica de actividad física realizamos habitualmente, en relación con el factor de actividad física; cuántas calorías consumimos en estado de reposo o basal, en relación con la TMB; así como también cuál es el requerimiento calórico diario que necesitamos según nuestra actividad física, a fin de mantener un equilibrio calórico entre lo que consumimos y lo que gastamos diariamente o necesitamos para mantenernos saludables. • Con base en la reflexión sobre nuestros hábitos de alimentación y actividad física, conversamos con nuestros familiares para proponer mejoras para nuestra salud y nuestro bienestar, buscando el balance o equilibrio energético en nuestra alimentación y practicar actividad física saludable con regularidad. • A continuación, elaboramos nuestra propuesta de alimentación y actividad física saludable para nuestro bienestar, teniendo en cuenta el análisis de lo aprendido, y organizamos la información en los “Cuadros de propuesta de mejora para la salud”, que se encuentran en la sección “Recursos para mi aprendizaje”. Nuestra propuesta la tomaremos en cuenta para incorporarla y sustentar el “Plan para la mejora de la salud física en familia”, en las siguientes actividades y al finalizar esta experiencia.

“Plan para la mejora de la salud física en familia”

Al concluir la práctica de actividad física, revisamos nuestras anotaciones y consolidamos lo que aprendimos en las actividades 2 y 10, en relación con el cálculo de nuestro Índice de Masa Corporal (IMC), la Tasa Metabólica Basal (TMB) y nuestro requerimiento calórico diario en función de la actividad física que practicamos regularmente. Para ello, seguimos estas orientaciones:

Recordamos lo aprendido y organizamos nuestra información en la “Ficha de sistematización para análisis”, que se encuentra en la sección “Recursos para mi aprendizaje”.

Luego, analizamos y reflexionamos la información de la ficha de sistematización, que contiene datos sobre cómo nos alimentamos, en relación con el IMC; qué práctica de actividad física realizamos habitualmente, en relación con el factor de actividad física; cuántas calorías consumimos en estado de reposo o basal, en relación con la TMB; así como también cuál es el requerimiento calórico diario que necesitamos según nuestra actividad física, a fin de mantener un equilibrio calórico entre lo que consumimos y lo que gastamos diariamente o necesitamos para mantenernos saludables.

Con base en la reflexión sobre nuestros hábitos de alimentación y actividad física, conversamos con nuestros familiares para proponer mejoras para nuestra salud y nuestro bienestar, buscando el balance o equilibrio energético en nuestra alimentación y practicar actividad física saludable con regularidad.

A continuación, elaboramos nuestra propuesta de alimentación y actividad física saludable para nuestro bienestar, teniendo en cuenta el análisis de lo aprendido, y organizamos la información en los “Cuadros de propuesta de mejora para la salud”, que se encuentran en la sección “Recursos para mi aprendizaje”.

Nuestra propuesta la tomaremos en cuenta para incorporarla y sustentar el “Plan para la mejora de la salud física en familia”, en las siguientes actividades y al finalizar esta experiencia.

El propósito de la experiencia de aprendizaje es explicar y proponer acciones que contribuyan a la salud considerando el impacto en el ambiente, lo cual se representará en el producto (“Plan para la mejora de la salud física en familia”) que hemos construido a lo largo de las diferentes actividades que desarrollamos. Ahora, vamos a preparar nuestra exposición del plan dirigido a nuestra familia, con el propósito de dar a conocer las acciones que implica y convencerla para que lo llevemos a la práctica y podamos mejorar nuestra salud física.

EJEMPLO DE RESPUESTA:

“Plan para la mejora de la salud física en familia”

Introducción:

La pandemia ha ocasionado un mayor nivel de sedentarismo y la disminución de la práctica de actividad física en nuestra vidas, lo cual nos expone a problemas de salud como el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión o los males cardiovasculares, que constituyen factores de riesgo para desarrollar casos graves de COVID-19. Por ello, es importante que evaluemos, desde nuestra responsabilidad como familia la protección y promoción de la salud y el ambiente; y esto lo haremos posible gracias al siguiente plan de mejora de la salud elaborado.

Requerimiento calórico personal.

Al concluir la práctica de actividad física, revisamos nuestras anotaciones y consolidamos lo que aprendimos en las actividades 2 y 10, en relación con el cálculo de nuestro Índice de Masa Corporal (IMC), la Tasa Metabólica Basal (TMB) y nuestro requerimiento calórico diario en función de la actividad física que practicamos regularmente. Para ello, seguimos estas orientaciones: • Recordamos lo aprendido y organizamos nuestra información en la “Ficha de sistematización para análisis”, que se encuentra en la sección “Recursos para mi aprendizaje”. • Luego, analizamos y reflexionamos la información de la ficha de sistematización, que contiene datos sobre cómo nos alimentamos, en relación con el IMC; qué práctica de actividad física realizamos habitualmente, en relación con el factor de actividad física; cuántas calorías consumimos en estado de reposo o basal, en relación con la TMB; así como también cuál es el requerimiento calórico diario que necesitamos según nuestra actividad física, a fin de mantener un equilibrio calórico entre lo que consumimos y lo que gastamos diariamente o necesitamos para mantenernos saludables. • Con base en la reflexión sobre nuestros hábitos de alimentación y actividad física, conversamos con nuestros familiares para proponer mejoras para nuestra salud y nuestro bienestar, buscando el balance o equilibrio energético en nuestra alimentación y practicar actividad física saludable con regularidad. • A continuación, elaboramos nuestra propuesta de alimentación y actividad física saludable para nuestro bienestar, teniendo en cuenta el análisis de lo aprendido, y organizamos la información en los “Cuadros de propuesta de mejora para la salud”, que se encuentran en la sección “Recursos para mi aprendizaje”. Nuestra propuesta la tomaremos en cuenta para incorporarla y sustentar el “Plan para la mejora de la salud física en familia”, en las siguientes actividades y al finalizar esta experiencia.

Mejora de la actividad física para la salud

A continuación, elaboramos nuestra propuesta de alimentación y actividad física saludable para nuestro bienestar, teniendo en cuenta el análisis de lo aprendido, y organizamos la información en los “Cuadros de propuesta de mejora para la salud”, que se encuentran en la sección “Recursos para mi aprendizaje”. Nuestra propuesta la tomaremos en cuenta para incorporarla y sustentar el “Plan para la mejora de la salud física en familia”, en las siguientes actividades y al finalizar esta experiencia.

Mejora de la alimentación diaria para la salud

A continuación, elaboramos nuestra propuesta de alimentación y actividad física saludable para nuestro bienestar, teniendo en cuenta el análisis de lo aprendido, y organizamos la información en los “Cuadros de propuesta de mejora para la salud”, que se encuentran en la sección “Recursos para mi aprendizaje”. Nuestra propuesta la tomaremos en cuenta para incorporarla y sustentar el “Plan para la mejora de la salud física en familia”, en las siguientes actividades y al finalizar esta experiencia.

Conclusión:

La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos recomienda realizar actividades físicas. Asimismo, señala que un gran número de muertes podrían evitarse si todos fuéramos más activos. Por ello, es fundamental que desde nuestro rol como familia protejamos la salud en armonia con el ambiente. Para ello, es importante que pongamos en practica el plan de mejora de la salud presentado.

VER MÁS EJEMPLOS DE RESPUESTAS:

✅   1° GRADO DE SECUNDARIA

 2° GRADO DE SECUNDARIA

✅  3° GRADO DE SECUNDARIA

✅  4° GRADO DE SECUNDARIA

5° GRADO DE SECUNDARIA

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